Toda ruptura sentimental, sin duda, genera en quienes se encuentran en esta situación sensaciones que, dicen, no se pueden comprender por quien no ha tenido que dar este paso tan difícil que se intensifica aún más cuando hay hijos en común.
A pesar de tener en muchas ocasiones a familiares y amigos que te apoyan y acompañan en el proceso, la soledad es la nota predominante que me hacen llegar mis clientes. Sí, soy abogad@ y trato más que a menudo con personas que han llegado a esta situación. Y sí, seré parte muy importante de tu vida si cuentas conmigo y, como entiendo, estás a punto de dar o ya has dado ese paso en tu vida: Piensa que éste es el comienzo para rehacer tu vida sin tu pareja.
Porque, aunque creas que no lo necesitas, los abogados en este proceso somos indispensables para una ruptura ordenada y que te permita seguir adelante. Es decir, en esta etapa de vorágine tendrás que buscar un equilibrio entre tu derecho a llorar y sufrir por esta situación, pero a la vez tener la fortaleza para ir tomando decisiones y regular esta situación, cuyo proceso judicial seguramente desconozcas.
Las preguntas más frecuentes que se escuchan por el despacho son:
- No sé cómo va esto
- ¿Qué debo hacer?
- ¿Divorcio de mutuo acuerdo o esto es imposible?
- ¿Tengo hijos: Qué va a ocurrir con ellos?
- No tengo ingresos, ¿qué pasa en ese caso?
- ¿Tenemos bienes en común (régimen de gananciales)?

TRANQUIL@.
Siéntate y respira, estoy para ayudarte. En el blog de hoy, mi primer blog, sólo pretendo que te relajes, respires y únicamente pienses y des los siguientes pasos:
1.- Confirma que estás segur@ de la decisión que vas a tomar.
2.- Plantéate si es posible el acuerdo.
3.- Coge papel y lápiz u ordenador (lo que prefieras) y cuenta tu historia (a mí, como Letrada, me interesa para la futura demanda/contestación a redactar). Si sabes qué ha pasado, cómo y porqué, se podrá transmitir mejor tu mensaje a quien, en su caso ha de decidir.
4.- Recopila toda la información que puedas sobre las cuestiones económicas: en qué trabajáis, qué pasa con la casa (es de los dos, es sólo de uno, o es de alquiler); gastos de los hijos (si los tenéis): colegio, asistencia sanitaria, extraescolares, todo lo que creas es interesante, gastos corrientes y no corrientes, cuentas corrientes o planes de pensiones (para el caso que estéis casados en gananciales, es decir, cuando al casaros decidisteis que, diciéndolo de forma clara: “ lo mío es tuyo y lo tuyo es mío”). No te dejes nada, tu Letrado decidirá si se ha de utilizar o no.
5.- Búscate un abogado que te guíe en el proceso. Manos a la obra.
No tengas prisas, son malas consejeras. Una vez has hecho esta primera reflexión, estás preparad@ para hablar con un profesional que te guiará y explicará el proceso judicial.
También desde aquí, el último martes del mes iremos explicando, entre amig@s, el proceso en profundidad. Mientras tanto, siéntete en la libertad de preguntarme lo que necesites; estaré encantada de ayudarte a ti y a aquellas personas con las que decidas compartir este post.